Mientras "estudiaba" biología me dediqué a echarle un vistazo al blog de Sergio, uno de los que leo con más asiduidad, y me topé con algo que me llamó la atención, una entrada sobre Eurovisión, el cual veo todos los años con mi mejor amiga mientras comemos palomitas y canturreamos las canciones, y cuanto más raro sea el idioma, más nos reímos.
Como ya habéis visto me encantan los idiomas, me encantan las culturas, y me encanta Europa, y mi sueño (al menos el de ahora) es verla, perderme por sus ciudades, sus gentes, su todo. Aunque tenga planes (bastante imposibles todo sea dicho) de viajar y poder estudiar en otro pais me siento no orgulloso, sino feliz de haber nacido y vivido en Fuengirola, pues he conocido gente de todos los rincones del mundo, gente de la que aprender, y se que de no haber vivido aqui, y de no haber coincidido en esto a lo que algunos llaman destino no sería como soy ahora, en todos los aspectos.
Debo agradecerle al destino haberme permitido conocer a tres chicas, las tres rubias, de tres puntos distintos de Europa, tres personas con un gran corazón, tan grande como para hacerse amigos de una hormiguita más de este país a donde se mudaron, sea por lo que fuere.
Una de hungría, otra de Suecia y otra de Ucrania (me recuerda a la película de las gemelas que se cambiaban de familia durante las vacaciones xD). Una vino, se fue, otra vino, se fue, otra vino... y aún no se ha ido. Y es la entrada de Sergio lo que me hizo pensar en ello...
Era una calurosa mañana invernal del año pasado cuando todos estabamos dando no me acuerdo que clase, y llegó la secretaria borde a decirnos que había llegado una nueva alumna, la cual entró en la clase e hizo que todos nos diéramos la vuelta a verla. Los comentarios saltaron como la pólvora: Rubia, ojos azules, más alta al menos que yo, caucásica (pero caucásica caucásica) y sin saber una papa de español. La sentaron con una paraguaya (mi futura compañera, que se dormiría en todas las clases de matemáticas... xD) que no tenía ni idea de inglés, así que imaginaos que conversaciones más filosóficas tenían.
Bueno, pues el mismo día de llegar a mi clase mi amiga sueca la invitó a su cumpleaños, sin siquiera conocerla, y poco a poco empezó a hablar con nosotros, y a aprender español con una facilidad espasmosa, hasta llegar al punto de hablar casi igual que yo, aunque peleándose con eso a lo que llaman subjuntivo.
Poco a poco se acercaba Eurovisión, y ella como dos meses antes llegó muy feliz a la clase por que su cantante favorito ruso iba a concursar en Eurovisión, y lo último que esperaba fue que no sólo participara, si no que además ganara, así que me llamo minutos después del final del concurso llorando de felicidad, ¡un poco más y se alegra más que él!
Así que no pude evitar mostrar una sonrisa al leer esa entrada, la cual llenaría a más de uno de envidia jajaja al menos a mi ahora compañera de risas.
¿Y por qué el nombre de esta entrada? Pues por mi canción preferida de Dima Bilan, que se llama Pozdravlyayu, o lo que es lo mismo, felicidades, felicidades por ganar el concurso, y resistir todas las infamias que digan de ti.
*He tardado tanto en escribir esta entrada por que mi ordenador no me deja acceder a blogger, ni comentar, así que me tengo que colar en el ordenador de mi hermano.
domingo, marzo 8
Felicidades
Publicado por
Blenderfrank
en
21:41
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